Asómate a Valladolid, pero pasa de largo
Mayo 16, 2007“Asómate a Valladolid, pero pasa de largo” es el lema que hemos elegido para nuestra particular campaña de fomento del turismo cultural. A continuación ponemos algunos puntos sobre sus íes y le invitamos a asomarse a Valladolid… y pasar de largo tan rápido como pueda (sin superar en ningún caso los límites de velocidad establecidos por la ley).
Diremos, en primer lugar, que la ciudad de Valladolid es la capital de la provincia homónima; se le atribuye erróneamente la capitalidad de Castilla y León: no, no y no. Valladolid se ha convertido en capital oficiosa de Castilla y León, ayudada por los excesos financieros de unas Cortes que destinan 72′5 millones de euros al nuevo Auditorio pucelano mientras hacen oídos sordos al clamor popular que exige una mayor atención a monumentos tan significativos como la Catedral de León (este año han caído dos de sus gárgolas sin que desde la Junta hayan movido una pestaña). Así las cosas, y como el Auditorio de Valladolid nace con las espaldas bien cubiertas, sugerimos al amable lector que visite la Catedral de León antes de que se caiga; seguro que no tiene usted planes para el siglo XXIII, y estamos convencidos de que será un momento inmejorable para visitar Valladolid (o la Luna).
¿Está pensando en visitar el Museo Patio Herreriano? Piénselo mejor. Durante 2005, por ejemplo, recibió la visita de 32.000 personas, menos de las que visitaron el coqueto Museo del Chocolate de Astorga. ¿Por qué será? Porque el millón de euros que invierte anualmente el Ayuntamiento no engaña a nadie: se trata de un puesto de venta de humo al por mayor. Muy moderno, eso sí, pero solo vende humo. Por si eso fuera poco, la entrada cuesta 3 €; es, por poner solo dos ejemplos, 3€ más caro que el British Museum y 3€ más caro que el MUSAC, situado en León y que ha recibido numerosos reconocimientos tanto por la bella factura de su edificio como por lo acertado de sus adquisiciones, que se cuentan entre las más notables dentro del difícil mundo del arte contemporáneo. Así pues, puede usted visitar el Museo Patio Herreriano de Valladolid (pésima colección, entrada de pago) o el MUSAC de León (excelente colección, entrada gratuita). ¿Por qué este contraste? Quizá porque Valladolid tiene complejo de gran ciudad, y se muestra como tal dispuesta a saquear alegremente al visitante.